Solo me pregunto una y otra vez, ¿Por qué no dejo de mirarte, si en teoría ya te olvidé? Dime tú que es lo que harías, si estuvieses en mi caso, ¿ Frenarías este sentimiento? La vida es así, a veces conmigo también juega. Más todos los dolores que retengo. Te tengo en el cajón de los recuerdos, también en el de los olvidos, en el de los sueños rotos y en el de los sueños cumplidos. Pero yo no mato el tiempo, el tiempo me mata a mí. Pero se acabó el tiempo, y yo debo aceptarlo, no existe ningún trén que pueda solucionarlo.Sometidos a la esperanza esa es nuestra realidad, esta es la segunda parte de aquel sueño que buscamos junto a la felicidad. Vivimos bajo presión, pero llenos de ilusión, evitando que el tiempo nos arrebate la razón.
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